Terapia sistémica

Terapia sistémica Tarragona

El paradigma sistémico tiene puesto el foco de atención en la modificación del sujeto a partir de la interacción con “los otros”. Esto es debido a que considera que las dificultades no surgen en el interior de los individuos, sino en las relaciones que se desarrollan entre los individuos que conforman un sistema (Ej. familia, escuela,…).

Este paradigma tiene como una de sus consideraciones nucleares que “el todo es más que la suma de las partes” y, en consecuencia, concluye que la conducta de un conjunto de individuos no es la sumatoria de conductas de cada uno de ellos por separado, sino de un sistema total organizado por la mutua influencia que ejercen unos sobre los otros.

Captura de pantalla completa 06032015 132050

Toma como punto de partida que toda conducta es comunicación y que por tanto es imposible no comunicar y, en base a ello, considera que toda dificultad psicológica tiene que ver con una perturbación en las comunicaciones interpersonales.

Considera que no existe una realidad, sino que cada persona construye su propia realidad subjetiva según una serie de filtros que ha ido construyendo en el transcurso de sus interacciones con los demás. Las personas, por tanto, sufren debido a esta construcción particular que de la realidad tienen y  la labor del terapeuta sistémico consiste en ayudarles a paliar este dolor a través de la co-construcción de otras perspectivas diferentes y novedosas que resultan más favorables para su crecimiento. En esta co-construcción pueden participar tanto los clientes, como  el terapeuta y el equipo terapéutico del que éste último forma parte. Este tipo de terapia induce a los clientes a revisar su propia historia y les conduce a experimentar nuevas maneras de ver, sentir y vivir que les permitan enfrentar el presente y el porvenir de manera más saludable.

Un problema es una dificultad que retorna sin cesar, ya sea porque no le hemos dado una solución o bien porque las soluciones que se han intentado alimentan la dificultad en lugar de resolverla. Desde una visión circular la conducta de cada elemento del sistema (por ejemplo de cada miembro de una pareja) es causa y efecto de la conducta del resto de elementos del mismo.

El objetivo de la terapia es interrumpir círculos viciosos que perpetúan el problema y que son mantenidos por soluciones inapropiadas y después alimentar círculos virtuosos, los cuales se enfocan en aumentar los recursos con  los que cuenta el individuo.
Captura de pantalla completa 06032015 134034

Veámoslo con un ejemplo muy sencillo (sin ignorar, por supuesto, que la realidad sistémica puede llegar a ser infinitamente más compleja por la multitud de factores que pueden entrar en juego). Imaginémonos por un momento que nuestro hijo adolescente llega un día a casa cabizbajo, cena rápido sin mediar palabra y a continuación se encierra en su habitación a escuchar música y entretenerse con el ordenador. Es posible que interpretemos que ha tenido un problema en el instituto y queramos encontrar el modo de poder ayudarle. Llamamos a la puerta de su habitación pero, ante su negativa a abrirse a nosotros y explicarnos lo que le sucede, reaccionamos con enfado. El adolescente que, ya había tenido hoy un conflicto con uno de sus compañeros de clase, en lugar de encontrar confort y sosiego al llegar a su casa, se ha visto aún más alterado emocionalmente ante nuestra reacción y es muy previsible que se sienta ahora aún más incomprendido e invadido ante nuestra insistencia y, en consecuencia, es probable que tienda a recluirse aún más  en su habitación, refugiarse en su micromundo y a proteger de forma celosa su espacio personal para evitar así ser más dañado. Esta reacción provoca una mayor preocupación en sus padres que puede que lleguen a enfadarse aún más con él ante el intento frustrado de recuperar su confianza. De esta forma, nos encontramos con un círculo vicioso en el que parece que las soluciones intentadas por  los diferentes miembros implicados van siempre en la misma dirección aunque aumentando en su intensidad,  haciendo que el propio círculo se retroalimente y se perpetué. La única manera de romper este círculo es introducir en algún punto del mismo  alguna solución alternativa que lo haga revertirse de forma tal que se transforme en un círculo virtuoso en el que las interacciones entre sus miembros resulten positivas para todos.

La terapia sistémica es una forma de psicoterapia que pone el acento en los recursos y potencialidades con los que ya cuenta la persona y/o su sistema, con el objetivo de que potencien su creatividad y sus propias soluciones.

Para el terapeuta, el cómo es más importante que el por qué. Para él, lo primordial no es tanto la investigación del porqué del surgimiento de los problemas sino del cómo se mantienen estos problemas. El pasado hay que conocerlo, pero es importante sólo en la medida en que se conecta con el presente. Para resolver los problemas utiliza, en cambio, el contexto actual en el que se encuentran envueltos los clientes y trabaja con cómo se relaciona el individuo con el mundo que le rodea.

Esta procedimiento terapéutico surge como forma de trabajo más allá del individuo, introduciendo a la familia, la pareja u otros significativos en la terapia, ya que considera que en las interacciones con ellos es donde se sostiene el problema, permitiendo con ello una intervención a nivel de Terapia Familiar y Terapia de pareja y ampliando el foco de la intervención también al trabajo con la Redes en las que se mueve el individuo, su contexto social, educativo o profesional.

Dentro de la sesión tiene lugar un diálogo en el que el terapeuta hace un cuestionamiento sistemático y una exploración cuidadosa de la demanda para comprender de la forma más precisa posible la problemática con la que se encuentra el cliente. Posteriormente, envía una serie de tareas para que éste las realice en su contexto natural, que es donde las dificultades aparecen. Estas tareas siempre serán diseñadas en la colaboración conjunta cliente/s-terapeuta.

El proceso de terapia sistémica además se centra en problemas y metas específicas y es por ello que está incluido dentro de la categoría de terapias breves.

Terapia sistémica Tarragona

terapia sistemica

694 468 740
info@saludelemental.es

C/ J. Mº de Segarra, 12. Esc C2, Bj 2ºA Vall de l’Arrabassada (Tarragona)